Fotografía: Fundación de Cultura Islámica

2. ALHUCEMA, ESPLIEGO, CANTUESO, LAVANDA (ES)

اللاوندة / الخزامى (AR)  

LAVENDER (EN)

Lavandula dentata L. • Fam. Lamiaceae

Subarbusto perenne aromático con un porte compacto y muy ramificado, que puede alcanzar hasta los 90 centímetros de altura. Las hojas son opuestas, linear-lanceoladas y verde grisáceas debido a la presencia de pelos. El margen es dentado o crenado, característica que da origen al epíteto específico dentata. Estas hojas son muy aromáticas, ya que contienen glándulas que producen aceites esenciales. Las flores, hermafroditas y zigomorfas, poseen un cáliz tubular persistente y una corola bilabiada de color violeta claro a púrpura.

En al-Ándalus era llamado juzāmā, de donde deriva la palabra ‘alhucema’. No es una planta que aparezca profusamente en la tratadística andalusí. No obstante, el agrónomo Ibn al-ʿAwwām (s. XII-XIII) incluyó en su obra cómo sembrar esta especie oriunda de la cuenca mediterránea. Este hecho podría significar que la planta formaba parte del paisaje del Aljarafe sevillano. Se conoce que esta especie fue empleada ya desde la Antigüedad con fines ornamentales, médicos o para condimentar ciertas comidas. Este autor alude que «los persas la estiman mucho y tienen la dicha de poseerla en abundancia; y dicen que mirando a su flor se alegra el ánimo y se retira la tristeza concebida sin motivo».

Destaca especialmente su carácter aromático, lo que hizo que fuera utilizada para obtener, gracias a sus flores —recolectadas en verano—, aceites esenciales que se destinaron a diferentes productos de perfumería. También se empleaban secas, que luego se metían en bolsas de tejidos para aromatizar. En al-Ándalus, se utilizó en gastronomía para condimentar los asados, como elemento de composición de salsas junto a muchas especias, y para perfumar dulces e infusiones. Además, la lavanda se instalaba junto a las colmenas apícolas, ya que se consideraba que mejoraba la producción y la calidad de la miel.

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