Materia viva. La huella de la botánica andalusí en el Museo Arqueológico Nacional

«Materia viva. Un recorrido por la botánica, el arte y la memoria andalusí» es una exposición temporal inaugurada en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid) el 5 de junio, Día Mundial del Medioambiente, y que podrá visitarse hasta el 11 de octubre de 2026. Organizada por la Fundación de Cultura Islámica (FUNCI) y el Museo Arqueológico Nacional (MAN), ha contado con la colaboración del Real Jardín Botánico, el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Estación Biológica de Torretes —vinculada a la Universidad de Alicante— y el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, junto con su Asociación de Amigos y con el apoyo del proyecto Medieval Appetites: plant foods in multicultural Iberia (500-1100 CE) (European Research Council, Brussels, BE, GRANT_NUMBER: ERC-2021-AdG 101054883) liderado por Leonor Peña Chocarro (IH-CSIC).

La muestra aborda la complejidad de los paisajes de al-Ándalus a través de un itinerario doble que discurre por el jardín histórico del Museo y las colecciones permanentes sobre el periodo andalusí y sus continuidades (salas 23 y 26). Mediante doce especies vegetales en diálogo con las piezas de la colección permanente se invita a descubrir las relaciones que se establecieron entre las comunidades humanas del medievo peninsular y la naturaleza de sus entornos. Los profundos cambios experimentados trajeron consigo nuevas costumbres y modos de vida en los que las plantas desempeñaron un papel variado y fundamental. El resultado fue la consolidación de una cultura de notable arraigo, cuyos vestigios, en ocasiones, han perdurado hasta nuestros días como patrimonio inmaterial. En la exposición se recogen diferentes secciones que dan cuenta de ello como: agronomía y botánica; espacios urbanos, espacios naturales; objetos: representaciones y materialidades; ciencias y naturaleza; sensaciones y aromas; y espiritualidad y naturaleza.

© Fundación de Cultura Islámica / Patricia Ogando

La exposición ha contado, además, con un programa de difusión enfocado a diferentes públicos, con visitas guiadas y talleres de mediación. Además, también se celebraron diferentes encuentros, como un coloquio que reunió a investigadores y divulgadores sobre botánica, y unas jornadas científicas que han permitido abordar diferentes perspectivas relacionadas con este legado andalusí.

Visitas guiadas

Durante los meses de la exposición se ha realizado un programa de visitas guiadas enfocadas tanto a público general como familiar, que han podido conocer las doce especies instaladas en el jardín histórico, sus diferentes procedencias, usos y aprovechamientos, así como la relación de estas con las piezas señaladas en la colección permanente del museo. En ese sentido, en los jardines, y de la mano de los tratados de los agrónomos andalusíes, se han aproximado a las diferentes realidades de las especies vegetales de estos paisajes medievales: plantas autóctonas que fueron introducidas en los huertos, como el madroño y el laurel; otras procedentes del sudeste asiático y aclimatadas en la península, como el naranjo amargo y los limoneros; y ejemplos paradigmáticos de la recuperación actual de la biodiversidad que estuvo presente en los jardines de al-Ándalus. Es el caso del arrayán morisco y las rosas antiguas. El programa ha incluido dos visitas con presencia de Intérprete de Lengua de Signos Española (LSE), de forma que se ha garantizado la accesibilidad de públicos diversos.

© Fundación de Cultura Islámica / Patricia Ogando

Asimismo, se ha llevado a cabo un formato de visitas combinadas que ha incluido en su recorrido la asistencia a varios de los centros implicados en la muestra: el Laboratorio de Arqueobiología del Instituto de Historia (IH-CSIC), el Real Jardín Botánico (RJB-CSIC), con su «Itinerario Andalusí», y la propia exposición «Materia viva» en el MAN. Estas visitas han permitido que el público conozca los diversos ámbitos de la investigación que se vinculan con la muestra.

Talleres

La diversidad de las áreas temáticas de la exposición ha encontrado un paralelo en los diferentes talleres desarrollados estos meses: talleres de aromas, de estampación botánica y de esquejado de arrayán morisco.

Aromas de al-Ándalus. Taller sensorial se ha desarrollado en dos sesiones con varios elementos olfativos (productos frescos, desecados, esencias o aceites) que dan cuenta de las esencias que formaban parte de la vida diaria de las comunidades andalusíes. Estas no solo perfumaban el aire, sino que definían formas de habitar el cuerpo y el espacio, ya que estaban presentes en prácticas domésticas, agrícolas, medicinales y espirituales. En ese sentido, los asistentes se aproximaron a las aplicaciones y usos de las especies vegetales de los paisajes.

© Fundación de Cultura Islámica

Paisaje revelado. Taller de estampación botánica consistió en el reconocimiento de diferentes especies botánicas de tradición andalusí gracias tanto al herbario preparado para la actividad como a la visita al jardín. A través de técnicas de reproducción fotográfica como la cianotipia y de estampación botánica como la antotipia elaborada con cúrcuma, se reprodujeron los perfiles de algunas partes de las plantas, lo que permitió conformar una serie de láminas botánicas que propiciaron reflexiones entre los participantes sobre la continuidad de estas especies en nuestra vida cotidiana.

© Fundación de Cultura Islámica / Patricia Ogando

El arrayán morisco. Taller de esquejado ha sido una oportunidad de conocer las nociones fundamentales de la multiplicación por esquejes y el cuidado de una planta significativa de al-Ándalus de la que apenas quedan ejemplares supervivientes. Se trata del arrayán morisco (Myrtus communis subsp. baetica), una variedad del mirto común muy apreciada por los andalusíes debido a su intenso aroma y gran crecimiento. Los asistentes pudieron llevarse a casa un pequeño fragmento de la historia vegetal de nuestros paisajes culturales.

© Fundación de Cultura Islámica / Julia Martínez

Coloquio Raíces de al-Ándalus: arqueología, botánica y paisaje

Esta actividad se conformó como un espacio de conversación abierto en torno al jardín andalusí y los saberes agronómicos medievales. Se contó con cuatro voces procedentes de distintos ámbitos: dos del mundo académico, el botánico José Tito Rojo (Universidad de Granada) y el arqueólogo Sergio Isabel Ludeña (FUNCI), y dos del divulgativo, la bióloga y etnobotánica Aina S. Erice y el jardinero e investigador Eduardo Barba.

José Tito, Sergio Isabel Ludeña, Helena Lahoz, Aina S. Erice, Eduardo Barba (de izq. a dcha.)  © Fundación de Cultura Islámica / Aurora Ferrini

El coloquio se estructuró en distintas áreas temáticas, entre las que sobresalieron las realidades del paisaje medieval y sus pervivencias en el paisaje actual; los métodos de la investigación en arqueobotánica y cómo difundir un saber especializado; y cuáles son los vestigios materiales e inmateriales que han sido legados. Aromas, semillas, textos medievales, especies vegetales y vestigios arqueológicos que permitieron reflexionar sobre la profunda huella que dejó en los paisajes peninsulares la botánica andalusí.

Puede visualizar el coloquio aquí.

Jornada científica: Paisajes de al-Ándalus. Ciencias de la naturaleza y memoria andalusí

Esta jornada científica propuso una reflexión interdisciplinar sobre los paisajes de al-Ándalus como patrimonio cultural. Se organizaron diferentes sesiones que abordaron los paisajes de secano y regadío, la recuperación de la memoria andalusí y las ciencias naturales y saberes aplicados de al-Ándalus.

En la primera sesión, Guillermo García Conteras, Pedro Jiménez Castillo, José Luis Simón y José María Narganes discutieron el concepto del paisaje de secano andalusí, distanciándose de su noción desde el presente, y matizaron el concepto de la revolución verde asociada comúnmente a la agronomía andalusí para resaltar una concepción de los cambios y transformaciones de los paisajes basados en procesos.

Julia Martínez Cano, Jose María Moreno Narganes, Guillermo García-Contreras, Diego Rivera, Joaquín García, Teresa Navarro, Noelia Silva, José Luis Simón, Pedro Jiménez © Fundación de Cultura Islámica / Aurora Ferrini

En la segunda sesión, Diego Rivera, Teresa Navarro y Joaquín García expusieron ejemplos de un patrimonio cultural vivo de tradición andalusí: por un lado, la recuperación de taxones de rosas antiguas en la provincia de Albacete; y, por otro, la presentación del jardín-huerto de Villa María (Canjáyar, Almería) como ejemplo paradigmático de organización de un entorno ajardinado siguiendo las nociones del botánico almeriense Ibn Luyūn; al tiempo, como espacio que conserva ejemplares centenarios de arrayán morisco, una planta muy aromática y querida por los agrónomos andalusíes que fue erradicada de la Península y de la que se conservan escasos ejemplares. Cerró esta sesión Noelia Silva Santa Cruz con su aportación sobre el uso de los perfumes y aromas en los espacios áulicos, así como los objetos asociados a estas prácticas.

La tercera sesión recogió diferentes aportaciones sobre las ciencias naturales de al-Ándalus: Ignacio Sánchez aproximó la figura de Dioscórides y su obra clásica De Materia médica a través de las diferentes traducciones que de ella se hicieron en el Occidente medieval; Marisa Barahona presentó las particularidades de la tecnología hidráulica andalusí y su vinculación con el conocimiento del territorio. Por su parte, Segundo Ríos ofreció una visión sobre la pervivencia de ciertas prácticas en la cocina actual que proceden de usos y costumbres andalusíes. Finalmente, Leonor Peña Chocarro presentó los avances en el conocimiento sobre el cultivo y la dieta andalusí a través de la investigación en arqueobiología.

Sergio Isabel Ludeña, Ignacio Sánchez, Marisa Barahona, Segundo Ríos y Leonor Peña (de izq. a dcha.) © Fundación de Cultura Islámica / Aurora Ferrini

La jornada científica se cerró con una mesa redonda en la que participaron profesionales de la gestión y musealización del patrimonio cultural y el paisaje andalusí, como Felipe Castilla (Real Jardín Botánico, CSIC), Helena Lahoz (Museo Arqueológico Nacional), Sergio Isabel Ludeña (Fundación de Cultura Islámica), Tamara Buendía (Museo Sefardí) y Yolanda Casado (Instituto de Patrimonio Cultural de España) y Antonio Antequera (Ministerio de Cultura), responsables ambos del Plan Nacional de Paisajes Culturales y la Carta de Cantarranas para los Jardines Históricos.

Puede visualizar las ponencias de las jornadas científicas aquí.

Catálogo

La exposición clausura el 11 de octubre, pero los materiales elaborados al respecto de las plantas del jardín y las piezas de las salas seguirán disponibles en la web del Museo Arqueológico Nacional. Asimismo, se está preparando un catálogo que recoge las piezas y amplía diferentes temas que se han abordado en la muestra y que estará disponible en la tienda del museo, librerías especializadas y en la tienda online de la Fundación de Cultura Islámica.

Enlaces de prensa:

Programa de RNE audio, «Escapadas»: https://www.rtve.es/play/audios/escapadas/escapadas-materia-viva/17151613/

El diario de Madrid: https://www.eldiariodemadrid.es/articulo/cultura/museo-arqueologico-nacional-explora-herencia-vegetal-andalus-muestra-materia-viva/20260605140711132992.html

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