Y no como los demás, porque este año la lluvia se ha mostrado extremadamente generosa y ha saciado la sed acumulada durante décadas. La sed del suelo, de las plantas y de los animales. Este fenómeno climático ha traído alivio y felicidad a los seres humanos y a todos los seres vivos. Y esto, en todo Marruecos y también en la región de Rabat y Salé. En primavera, las flores han cubierto los prados, llenándolos de colores y texturas. Glebionis coronaria que alcanzaban los dos metros de altura, malvas (Malva sp.) de diferentes especies, con delicados matices, Anchura azurea cubriendo de azul cobalto las colinas, amapolas chispeantes, de un rojo intenso, por todas partes… Todo un festival de esplendor vegetal que ha deleitado los sentidos y adornado campos y jardines. Y todo ello salpicado de enjambres de pájaros y mariposas revoloteantes: Colias croceus, Papilio machaon, Vanessa cardui y otras bellezas primaverales han sido este año más abundantes que nunca en la Escuela de Jardinería Med-O-Med. El mejor indicador de la calidad medioambiental del lugar.
Un fenómeno meteorológico que llenó de alegría, sobre todo, a los agricultores y jardineros, pero que, en el caso de la escuela, obligó a modificar ligeramente la formación de las alumnas y los alumnos, y a refugiarse en las aulas y otras instalaciones para protegerse de los chaparrones.
Este año, la lluvia ha sido extremadamente generosa y ha saciado la sed acumulada durante décadas. La sed del suelo, de las plantas y de los animales.
Aunque la formación que se imparte, como centro de formación mediante aprendizaje, consiste en un 20% de teoría y un 80% de práctica —que se lleva a cabo en las ocho hectáreas del parque y, en ocasiones, fuera de él—, los formadores han tenido que adaptar los programas a los numerosos días de lluvia, organizando actividades alternativas. Herbarios, clasificación de semillas del vivero, manejo y conocimiento de herramientas y maquinaria, clases teóricas y juegos de equipo para reforzar el espíritu de equipo entre los jóvenes.
La formación
Durante este curso escolar se ha reforzado la formación en educación medioambiental entre los formadores —concretamente, Jihane Elmbarki y Abdellatif Sasy, bajo la supervisión del pedagogo Adnane Boujmal—, pero también se ha impartido a un grupo de jóvenes aprendices que se han beneficiado de ella. La demanda de sensibilización medioambiental es elevada en Marruecos y constituye un excelente impulso para su futura empleabilidad como animadores, como ya es el caso de algunos de ellos. Las numerosas visitas escolares que recibe la escuela, acompañadas de talleres temáticos adaptados a los distintos niveles e impartidos por nuestros monitores, son asimismo una excelente oportunidad para que los pequeños escolares vuelvan a conectar con la naturaleza y entren en contacto con el terreno y la biodiversidad del lugar.
Por otra parte, y con el fin de complementar su formación de forma lúdica y romper con la monotonía, los aprendices tuvieron la oportunidad de realizar varias visitas y excursiones que les permitieron familiarizarse con el oficio de la jardinería y la diversidad vegetal de Marruecos: el bosque de alcornoques de la Mamoora, el vivero Arborescence, el Jardín Experimental de Rabat y el Salón Internacional de la Agricultura de Meknes.
Los formadores tuvieron que adaptar los programas a los numerosos días de lluvia, organizando actividades alternativas. Herbarios, clasificación de semillas del vivero, manejo y conocimiento de herramientas y maquinaria, clases teóricas y juegos en equipo para reforzar el espíritu de equipo entre los jóvenes.
También han participado en trabajos de jardinería solicitados a la escuela por diferentes clientes. Entre ellos, una jornada de poda de árboles frutales dirigida por el profesor Mustapha Belharcha; la creación de un bonito jardín-patio en Rabat, salpicado de macetas al estilo andaluz y coordinado por los profesores Lahcen Chakik y Aissam Fahmi; una iniciativa colectiva para la renovación de las zonas verdes de la empresa de transporte Alsa —colaborador imprescindible de la Escuela de Jardinería— y una intervención en el jardín de la ANAPEC (Agencia Nacional de Promoción del Empleo y las Competencias). Estas actividades externas constituyen una excelente oportunidad para reforzar no solo sus conocimientos, sino también su confianza en sí mismos.
Los aprendices tuvieron la oportunidad de realizar varias visitas y excursiones que les permitieron familiarizarse con el oficio de la jardinería y la diversidad vegetal de Marruecos.
Asimismo, el centro educativo ha incorporado el método de formación en alternancia para los alumnos de tercer curso durante su último trimestre, con el fin de que se familiaricen con el entorno laboral. Se han establecido varias colaboraciones con empresas del sector, lo que les permite completar su formación, pero también aliviar su situación social y familiar gracias a una pequeña remuneración.
En cuanto a los cursos de formación para profesionales del sector, impartidos por los formadores de la escuela, este año han experimentado un importante auge y han permitido profundizar en los conocimientos de numerosos jardineros y particulares, facilitándoles la obtención de un certificado de formación.
Las novedades
Durante este curso se han llevado a cabo algunas modificaciones, siempre necesarias en proyectos regenerativos, evolutivos y resilientes como este. Abdellatif Sasy y Fouad Baiza, antiguos alumnos de la primera promoción, tras varios años de trabajo en la escuela como asistentes de formación, se han convertido ellos mismos en formadores y se encargan juntos del primer curso de capacitación (CAP), lo cual hacen con imaginación, dedicación y competencia. Todo un motivo de satisfacción para la familia Med-O-Med, formada por el equipo de la escuela desde hace ya ocho años.
El vivero de la escuela, que también forma parte del plan de estudios y donde los jóvenes aprenden el arte de la multiplicación y la producción vegetal, también sigue su curso de forma óptima. Con el fin de estructurar mejor el trabajo, este año se ha creado un banco de semillas autóctonas, ornamentales y comestibles, de forma estructurada y práctica. Por otra parte, la pequeña colección de bulbos endémicos donados por el profesor Fakir y otros voluntarios (Iris planifolia, Iris tingitana, Narcissus tazetta, etc.) se encuentra en excelente estado y hemos podido recolectar sus semillas.
La escuela ha incorporado el método de formación en alternancia para los alumnos de tercer curso en su último trimestre, con el fin de que puedan familiarizarse con el entorno laboral.
Junto a las especies ornamentales, crecen plantas endémicas y autóctonas, mejor adaptadas a las condiciones climáticas actuales y cuya demanda está aumentando entre los paisajistas conscientes de la necesidad de cambiar los paradigmas de la jardinería, hacia modelos más resilientes y ecológicos. Cistus sp., Pistacia atlantica, Chamaerops sp., Argania spinosa y Tetraclinis articulata, entre muchas otras, están a disposición de particulares y profesionales del sector que deseen enriquecer la variedad vegetal de sus espacios verdes y, al mismo tiempo, preservar la rica biodiversidad marroquí.
Como cada año, el huerto educativo de invierno ha ofrecido su variada selección de hortalizas de temporada. De hecho, por primera vez, se han vendido en el mercado semanal de productos ecológicos, destinado a recaudar fondos para el funcionamiento del proyecto, enriqueciéndolo con su gama de colores y sabores y permitiendo a los aprendices adquirir habilidades sociales. Por su parte, el huerto de verano ofrece lechugas, calabacines, pimientos y cebollino, y espera, sobre todo, a que maduren las numerosas variedades de tomates de todas las formas y tonos imaginables.
Sensibilización medioambiental
En lo que respecta a la promoción de especies mejor adaptadas al cambio climático, se ha publicado un catálogo de las plantas cultivadas en la escuela. Asimismo, se han puesto en marcha campañas de sensibilización con el objetivo de dar a conocer la producción e intensificar la venta, como actividad generadora de ingresos. El 17 de mayo de 2026 se organizó una exposición de plantas procedentes del vivero, que tuvo un gran éxito y que se ha convertido en una exposición permanente para facilitar el acceso a los clientes. Estos aprovechan para recargar energías bajo la agradable sombra de la pérgola y el frescor de la vegetación, que aporta tranquilidad al espacio. Paralelamente, se celebró un gran mercado de productos alimenticios, cosméticos y artesanales, en colaboración con M & N Events, para poner el broche de oro a un fin de semana animado y alegre.
Siempre con el objetivo de fomentar la sensibilización medioambiental, el 21 de mayo tuvo lugar la presentación del libro «Paysages en partages» (trad. Paisajes compartidos), de los paisajistas franceses afincados en Marruecos Frédérique Levesque y Philippe Vidal, seguida de una mesa redonda en la que también participó el arquitecto Luís Arleo, en torno a la situación y los retos que plantean hoy en día los paisajes de Marruecos. Por su parte, el sociólogo y político monegasco Daniel Boéri presentó su libro «La planète a besoin de nous» (trad. El planeta nos necesita), un llamamiento a la toma de conciencia y a las acciones necesarias para luchar contra las emergencias climáticas planetarias.
Las colaboraciones
Pero la escuela de jardinería no sería lo que es sin la ayuda de numerosos amigos y colaboradores. Amigos de confianza que nos echan una mano en cuestiones relacionadas con la comunicación, la legislación o la recaudación de fondos, gracias a su amplia experiencia y guiados por su corazón… y socios que ponen al servicio de las alumnas y los alumnos sus conocimientos en materia de competencias transversales, ofreciéndoles herramientas para lograr con éxito su futura inserción laboral y su inclusión social. En este sentido, la asociación belga Echos Communication les acompaña desde hace muchos años en su camino hacia la independencia y la dignidad.
Este año 2026 ha sido especialmente fructífero, y nunca mejor dicho, gracias al convenio establecido entre la escuela de jardinería y la High Atlas Foundation, una fundación con sede en Marrakech que trabaja en favor de la producción de árboles frutales de origen marroquí en beneficio de las comunidades rurales de todo el país. Así, se organizó una plantación comunitaria en la escuela en la que participaron los alumnos, los técnicos de la HAF y de la escuela de jardinería, así como varios colaboradores y colaboradoras. Fue una agradable jornada de convivencia dedicada a plantar olivos, granados, higueras, algarrobos y argán, procedentes de los viveros de la HAF y de la propia escuela.
Asimismo, en el marco de estas enriquecedoras colaboraciones, se han llevado a cabo varias visitas e intercambios entre la escuela de jardinería y la ENA (Escuela Nacional de Agricultura) de Meknes, tanto en las instalaciones de ambos centros de formación, tanto en Salé como en Meknes. Por otra parte, tuvimos el placer de recibir al ministro de Inclusión Económica, Pequeña Empresa, Empleo y Competencias —de cuya competencia depende este proyecto—, el Sr. Younes Sekkouri, así como a la Sra. Naima Ben Yahya, ministra de Solidaridad, Inserción Social y Familia, quien se mostró muy impresionada por el trabajo realizado en el centro de formación.
La inserción profesional
Pero todo esto sería en vano si nuestros alumnos y alumnas no lograran su futura empleabilidad; sin embargo, este año han sido numerosas las empresas y particulares que han solicitado becarios o titulados para ofrecerles oportunidades laborales. Desde el Jardín Majorelle, uno de nuestros socios más generosos y comprometidos, hasta Végétal Concept, Green Expert, Somecotrad, Tamesna, Atelier Vert o Les Jardins du Pacha, muchas jóvenes y jóvenes han sido contratados de manera formal. Es el caso, en particular, de las jóvenes Nassima y Malak, quienes, acompañadas por la responsable de inserción, Hahane Elmadihi, han conseguido un empleo muy adecuado en Marrakech para el mantenimiento del jardín de un hotel, y nos envían regularmente fotos que nos llenan de alegría.
Pero todo esto sería en vano si nuestros alumnos y alumnas no lograran su futura empleabilidad.
Gracias una vez más a todos nuestros socios y amigos. A las empresas que facilitan el empleo de los jóvenes en buenas condiciones y, por supuesto, a los financiadores: el INDH, el Consejo Regional de Rabat-Salé-Kenitra, el PNUD, la Fundación Drosos, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Embajada de China en Marruecos, la empresa de transporte ALSA Marruecos y todas las instituciones que nos han apoyado y respaldado a lo largo de estos años, que han sido muy laboriosos pero sumamente satisfactorios desde el punto de vista humano.
Texto e imágenes: Inés Eléxpuru
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