9. Alhucema, espliego, cantueso, lavanda (ES) · اللاوندة / الخزامى [al-lawānda/al-juzāmā] (AR) · Lavender (EN)

Lavandula spp. • Fam. Lamiáceas

En al-Ándalus era conocido como juzāmā, de donde deriva la palabra ‘alhucema’. Es un arbusto de hoja perenne que puede alcanzar hasta unos 80 centímetros de altura. Su floración, que sucede durante el verano, es muy característica por sus flores de color violeta agrupadas como en una espiga.

La lavanda es oriunda de la región mediterránea, por donde está muy extendida. Las evidencias arqueobotánicas existentes de esta planta se remontan hasta la Edad del Bronce. En el yacimiento de Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén) se documentaron casi 3.000 semillas de Lavandula stoechas, con una cronología aproximada de 1.500 a. C.

Desde la Antigüedad existen referencias de los empleos ornamentales, médicos o culinarios (como condimento en ciertas recetas) que se dieron a la lavanda. No obstante, siempre destacó por su carácter aromático y la posibilidad de obtener, a partir de sus flores, aceites esenciales. Estos últimos, incluso, se destinaron a diferentes productos de perfumería. Además, como planta aromática, los andalusíes habitualmente la instalaron, al igual que el romero, junto a los colmenares de abejas, ya que se consideraba que mejoraba la producción y la calidad de la miel. Uno de los agrónomos andalusíes, Ibn al-‘Awwām (s. XII-XIII), incluye en su tratado cómo sembrar esta planta. Este autor afirma que «los persas la estiman mucho y tienen la dicha de poseerla en abundancia; y dicen que mirando a su flor se alegra el ánimo y se retira la tristeza concebida sin motivo».

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