Fin de curso para la escuela de jardinería

La escuela de jardinería Med-O-Med de Salé, Marruecos, un proyecto medioambiental y social de FUNCI, está a punto de cerrar el curso 2021-2022. Pese a que los efectos de la pandemia han incrementado la penuria económica, y son muy patentes entre las familias de los jóvenes aprendices, podemos decir que las cosas avanzan a buen ritmo.

Durante este curso hemos visto cómo la primera promoción de laureados se encuentra en su mayoría trabajando de manera digna y formal, ya que la demanda de buenos jardineros es grande y los muchachos y muchachas licenciados tienen un excelente nivel de formación. En la escuela estamos comprometidos con su plena inserción laboral y social y… ¡lo vamos logrando! En este sentido, las formaciones previas de la ANAPEC (agencia nacional de empleo) están resultando sumamente útiles para la inmersión en el ámbito laboral.

Este mes de junio la escuela ha sido elegida además como beneficiaria del novedoso programa estatal Aurach, que proporcionará trabajo formal a 20 de sus jóvenes, en el sector de los espacios verdes, durante los meses de verano.

Actividades de sensibilización

También a lo largo de este trimestre las actividades de sensibilización han prosperado de forma dinámica y continuada. No hay que olvidar que el proyecto consiste no solamente en una escuela de jardinería con fines sociales, sino en un centro público de sensibilización medioambiental. Conferencias, mesas redondas, talleres y visitas escolares van aumentando y vemos cómo poco a poco, la población, e incluso algunos técnicos de paisajismo municipales se mentalizan en la necesidad de un cambio para adaptarse a los nuevos paradigmas climáticos.

Entre los conferenciantes, muy celebrados por el público, hemos tenido el placer de contar con el paisajista italiano Umberto Pasti y la arquitecta y escritora Salima S. El Mandjra, así como los paisajistas, urbanistas y arquitectos Khaled Arsalan, Carey Duncan, Philippe Vidal, Mounia Bennani, Houda Manjra y Yacine Benzriouil, que hicieron magníficas intervenciones, siempre poniendo el acento en la necesidad de conservar el patrimonio vegetal marroquí y de adaptarse a las circunstancias ambientales.

Entre los conferenciantes, muy celebrados por el público, hemos tenido el placer de contar con el paisajista italiano Umberto Pasti y la arquitecta y escritora Salima S. El Mandjra.

 

Otra interesante actividad fue la jornada organizada junto con el Instituto Francés de Rabat, en el marco de su festival “Demain dès aujourd’hui”. El 14 de mayo llevaron su mediateca -en esta ocasión especializada en temas “verdes”- a la escuela, y se celebraron diversos encuentros, entre ellos, la presentación del libro “Justice climatique, urgences sociales”, publicado por un grupo de periodistas marroquíes independientes. Las visitas guiadas al parque y el vivero de la escuela, así como los talleres familiares pusieron la nota festiva y lúdica.

En todos los procesos y actividades públicos de la escuela, se integra plenamente a los aprendices, para el desarrollo de sus capacidades personales y su apropiación del proyecto, algo que por otra parte les estimula grandemente.

Una de las cuestiones que han prosperado, ahora que el mundo retoma cierta “normalidad”, son las visitas escolares, tanto de establecimientos públicos como privados. El Colegio Español de Rabat y varios liceos franceses han constado entre los más asiduos. Para ello nos hemos servido de las habilidades y el cariño de nuestros aprendices en la realización de algunos talleres infantiles, y del buen hacer de nuestra agente de inserción y actividades, Meriam Ameur. También se van fortaleciendo los lazos con la sociedad civil y las asociaciones locales. Entre ellas figuran Kariat y AMSAT Marruecos, para jóvenes con capacidades diferentes, así como Echos Bélgica.

Otras actividades

El 10 de abril, al comienzo de Ramadán, como ya viene siendo habitual, organizamos un bazar solidario, en el que participaron distintas cooperativas, asociaciones y pequeñas empresas. Verduras y fruta bio, productos alimentarios procesados, dulces y preparaciones propias de este mes, cosmética natural, artesanía y plantas de la escuela, así como algunos números circenses animaron los distintos espacios durante toda la (muy calurosa) jornada.

Otro de los hitos del mes de Ramadán, fue el ftur (ruptura del ayuno) colectivo, con todos los aprendices, el personal de la escuela y los amigos más cercanos (¡alrededor de 100 personas!), que ofreció de forma generosa el presidente de la FUNCI, Cherif Abderrahman Jah, tras unos sabios consejos a los alumnos, y que Azafrán, el restaurante, supo preparar y servir con destreza.

Y como la formación de los muchachos ha de ser amena, pues es sabido que la jardinería es ardua y en la escuela la práctica se lleva el 80% del cursus formativo, se han organizado diversas excursiones, servicios de jardinería, prácticas externas y charlas-debate.

Entre ellas, fue muy aplaudida la impartida a los tres cursos en el anfiteatro por la jurista islámica (‘adula) Nadia Cherkaoui, una de las primeras y únicas del mundo musulmán. La jurista, con su habitual cercanía, ofreció junto a su marido, el también muy docto profesor Youssef Kellam, una magistral charla sobre el rol de la mujer en el islam, posteriormente seguida de una miríada de preguntas. También la FUNCI impartió varias conferencias sobre el agua en el islam y el jardín andalusí, muy apreciadas por los jóvenes, que agradecen las referencias a su cultura.

Agua

Tras varios meses de grave sequía, por fin llegaron las ansiadas y bienvenidas lluvias primaverales que aliviaron la sed vegetal. Aun así, somos conscientes de la necesidad imperiosa de seguir buscando métodos de irrigación sostenibles (los pozos locales sufren de salinización y el riego siempre supone un pequeño quebradero de cabeza) y plantar especies resistentes al cambio climático. En este sentido nos felicitamos de la próxima instalación, por parte de las autoridades regionales, de una boca de agua reciclada, para abastecer las 8 hectáreas del parque y del vivero, que crece sin prisa, pero sin pausa.

Así, la producción se desarrolla en su línea habitual: planta para abastecer al propio jardín de la escuela -que es el lugar de prácticas de los alumnos-, para los servicios externos ocasionales y para la venta, como una de las actividades generadoras de ingresos. Poco a poco, la producción se va centrado en flora ornamental, pero también autóctona y forestal, al tiempo que supone una de las especialidades del programa formativo.

Por otra parte, los aprendices de primer y segundo curso, acompañados de sus formadores, han puesto en marcha el esperado de huerto de la escuela, que evoluciona y crece ufano en caballones en forma de mandala y rodeados de hermosas flores.

Paso a paso, chuya chuya, como se dice en Marruecos, el proyecto va dando sus frutos y avanzamos en este difícil laberinto que es la mejora medioambiental y el acceso al mercado del trabajo.

Fundación de Cultura Islámica

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