4. Naranjo amargo (ES) · النارنج [al-nāranŷ] (AR) · Bitter orange (EN)

Citrus × aurantium L. • Fam. Rutáceas

En al-Ándalus fue denominado nāranŷ, término del que procede la palabra ‘naranja’. Se trata de un árbol perenne de hasta 8 metros. Son especialmente aromáticas sus hojas y flores blancas (azahar), así como sus frutos, las naranjas, de sabor amargo. La planta es un híbrido, resultado del cruce entre C. maxima y C. reticulata en el sudeste asiático.

Durante el medievo, el naranjo amargo fue expandiéndose por el mundo islámico y aclimatándose en diferentes territorios. Las primeras menciones en al-Ándalus se encuentran en el Tratado del Anónimo Andalusí (s. X-XI) y en el Tratado de agricultura de Ibn Baṣṣāl (s. XI), de manera que son un indicio de las fechas aproximadas en las que había sido introducido en la península ibérica. En contraste, las evidencias arqueobotánicas no son abundantes. Además, es difícil diferenciar los distintos cítricos a nivel de especie a partir de las semillas. Uno de los datos más antiguos procede de Mértola (Portugal), del siglo XI.

Los agrónomos recogieron múltiples usos del naranjo, entre los que sobresalieron los de carácter ornamental y medicinal. Sus rasgos favorecieron su elección como planta ornamental en los jardines andalusíes. El agrónomo sevillano Ibn al-ʿAwwām (s. XII-XIII) señala que «el naranjo es uno de los árboles que se colocan en mitad de una alberca para que parezca plantado en el agua». Asimismo, describió la elaboración de agua de azahar: «Se destilan sus flores en vasos de vidrio y al baño de María al igual que las rosas frescas, y sale un agua blanca aromática que se echa pronto a perder».

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