La escuela de Jardinería de Salé, un nicho de biodiversidad

Texto y fotos: Inés Eléxpuru – FUNCI

Todos sabemos lo que ha pasado y lo que está pasando a escala planetaria, no hace falta insistir en ello, salvo para decir que Marruecos ha sido y es muy estricto y prudente en materia de aplicación de las medidas sanitarias para contener la pandemia.

A mediados de marzo, entre muchas otras disposiciones similares a las de otros países, y a pesar del muy escaso número de contagios en Marruecos, las autoridades instaban a cerrar las escuelas y los centros de formación profesional. Ni que decir tiene que nuestra Escuela de Jardinería Bouregreg Med-O-Med de Salé (Marruecos) fue rauda en cerrar sus puertas. Sin embargo, debido al hecho de que está rodeada de un terreno de ocho hectáreas, de las cuales una ya está felizmente plantada y en plena eclosión, se ha hecho necesario mantener a un pequeño equipo de formadores y jardineros durante todo el confinamiento para su mantenimiento, riego, desbroce y demás. Un trabajo esencial y necesario.

Afortunadamente, y a pesar del gran retraso en la formación de los aprendices, que este confinamiento está suponiendo, el equipo formativo de la escuela ha podido seguir en contacto cercano con ellos y continuar de alguna manera la formación teórica de forma telemática.

De las parcelas y las plantaciones que bordean los caminos de acceso al futuro vivero, se obtendrán las estaquillas necesarias para la reproducción vegetal.

A modo de recuerdo diremos que la escuela de jardinería de Salé es un proyecto de formación profesional titulada, con vocación social, cultural y medioambiental, destinado a proporcionar un oficio y oportunidades de trabajo para jóvenes en riesgo de exclusión social de la región de Rabat y Salé. Vio la luz en octubre de 2018 y ha sido concebido por la FUNCI durante más de siete años, en colaboración con la Agence pour l’Aménagement de la Vallée du Bouregreg (AAVB), que se ha mostrado muy generosa al poner el terreno a disposición del proyecto y financiar la construcción del edificio y de la intervención paisajista. Otras instituciones marroquíes e internacionales han contribuido y contribuyen además en su correcto funcionamiento.

Primavera ‘confinada’

Afortunadamente, antes del cierre del establecimiento dio tiempo de concluir –o casi, pues falta el aporte de las palmeras (Phoenix reclinata)– la plantación del jardín que rodea la escuela, y que, con sus 110 especies, constituye la tarjeta de presentación de la misma, así como el terreno de prácticas de los aprendices. También, de estas parcelas y de las plantaciones que bordean los caminos de acceso al futuro vivero se obtendrán las estaquillas necesarias para la reproducción vegetal. Ello servirá para el abastecimiento de la escuela, así como para la venta de plantas, destinada a proveer fondos para la misma y garantizar su sostenibilidad económica, entre otras actividades y servicios. Y ello siempre desde una perspectiva estrictamente ecológica.

Durante esta primavera “confinada”, o tal vez, descaradamente libre y “desconfinada”, hemos visto cómo la mayoría de las especies han arraigado satisfactoriamente y, sobre todo, hemos podido contemplar la belleza y el aroma de las rosas (ssp), las lavandas, los lirios, los limonium, los jazmines, las aromáticas y los alhelíes, entre otros. Un bálsamo para los sentidos y para el alma en estos tiempos difíciles y extraños.

Así son los jardines, entes orgánicos, transformadores y en constante transformación y movimiento.

Ha habido, eso sí, que luchar contra algunas pequeñas plagas de hongos o insectos, propios de esta temporada, para las que los formadores han elaborado tratamientos con bacillus, purín de ortiga, jabón beldi, o artesanal, así como cobre y otras sustancias naturales.

Diversidad de plantas silvestres

Pero, lo más impresionante ha sido, además de la armonía de los recién plantados jardines, la diversidad vegetal silvestre que se ha observado durante el invierno y la primavera.

Para entenderlo, hay que recordar también que la escuela de jardinería se asienta sobre un terreno contiguo al antiguo vertedero del Oulja, el primero de Marruecos en ser rehabilitado conforme a la normativa internacional. Forma además parte de él una colina escalonada, que era una antigua cantera de arcilla sumamente erosionada. Por ello, las ocho hectáreas del proyecto están constituidas de un suelo muy degradado que ha habido que mejorar mediante el aporte de tierra y compost vegetal de calidad, y el progresivo enriquecimiento orgánico. Ello ha traído consigo una enorme cantidad de especies botánicas silvestres, que nos hemos propuesto identificar y clasificar, y de cuyas semillas, que ya estamos recogiendo, obtendremos nuevos plantones para la escuela, por su alto valor ornamental.

Lo más impresionante ha sido, además de la armonía de los recién plantados jardines, la diversidad vegetal silvestre y espontánea que se ha observado durante el invierno y la primavera.

Esto ha hecho reconsiderar al equipo formativo y paisajista la necesidad de replantear ciertas cuestiones en el diseño de las parcelas de producción. Ya no estarán solamente designadas para las plantas ornamentales de jardinería, sino que guardarán franjas de “transición”, exclusivamente destinadas a albergar la flora espontánea local, apropiada tanto para la conservación como para la belleza del paisaje y la pedagogía.

Y así son los jardines, entes orgánicos, transformadores y en constante movimiento y transformación.

La diversidad vegetal silvestre del lugar ha sido, sin duda, una de las mayores sorpresas durante este confinamiento que, a pesar de la tristeza de no poder integrar a los alumnos, ha permitido no solamente avanzar extraordinariamente en el curso académico, sino comenzar una labor de carácter “científico”, en colaboración con algunos botánicos de Valencia.

Así, la escuela ha iniciado su banco de semillas y algún día editará una guía sobre su rica biodiversidad, que incluirá no solamente la flora, sino la fauna de este espacio.

Sorpresas botánicas

Entre estas sorpresas botánicas con las que nos hemos deleitado, destacaremos la gran cantidad de malváceas, entre las que cuentan hispanica, de extraordinaria delicadeza y suave textura (foto inferior), y silvestris, de  grandes flores rosas. Cabe también resaltar la presencia de la achicoria silvestre (Cichorium intybus) y de numerosas correhuelas, una de ellas muy poco común y de gran mérito ornamental, como es la Convolvulus tricolor que se puede contemplar en la foto de portada. Entre las compuestas, las más llamativas son sin duda la llamada caléndula del Cabo (Arctotheca calendula, foto anterior izquierda), así como algunas margaritas de gran tamaño y brillante color, Glebionis coronaria. Hay además un pequeño y discreto geranio de hojas muy fragantes, Pelargonium odoratissimum.

Tampoco las amapolas se quedan atrás, con una especie de particular interés como es la amarilla, o Glaucium flavum, extraordinariamente vistosa y prolija. En cuanto a los cardos, Carduus, Eryngium y Onopordum, son tantos y tan variados, que se hace difícil inventariarlos. También sobresalen las solanáceas, como era de esperar en un terreno agreste, como son ese beleño llamado Hyosciamus albus solanaceae, sumamente tóxico, pero de curiosas flores blancas en forma de campanilla.

Entre estas sorpresas botánicas con las que nos hemos deleitado, destacaremos la gran cantidad de malváceas, entre las que cuentan la hispanica y la silvestris.

Entre los lupinos florecen angustifoliusluteus, mientras que la variedad de llantenes y gramíneas es enorme. Otras de las joyitas son los conocidos popularmente como “conejitos”, con especímenes tan delicados como Linaria maroccanaKickxia spuria, de diminuta flor, mientras que algunas especies de apariencia humilde y que crecen a ras de suelo, ofrecen cosas tan interesantes como Mesembry anthemum crystallinum que podemos ver a la izquierda, en la foto posterior.

Una muy reducida muestra de la gran diversidad de la Escuela de Jardinería Bouregreg Med-O-Med, en la que solo faltan nuestros queridos y añorados aprendices, que esperamos vuelvan pronto y con sueños e ilusiones renovados.

Entidades colaboradoras

*Este proyecto no sería posible sin la valiosa colaboración de: Ministère de l’Éducation Nationale et de la Formation Professionnelle, INDH (Initiative Nationale pour le Développement Humain), Région de Rabat, Salé, Kénitra, Entraide Nationale, Fondation Drosos, AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) y ALSA.

 

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