Doce destinos Med-O-Med de Ecoturismo

El pasado el 8 y 9 de julio, en el marco del proyecto MEET (Mediterranean Experience of Eco-Tourism), un comité de expertos reunidos en el Centro de Cooperación del Mediterráneo (UICN) de Málaga, tras valorar los principios y criterios mínimos requeridos para el éxito del ecoturismo, aprobaron la inclusión de 12 destinos en un catálogo especializado que ofrece rutas para conocer paisajes mediterráneos, inéditos para el público, en algunos de los espacios protegidos más singulares. Los 12 destinos se enmarcan en el área Med-O-Med.

La elaboración de este Catálogo selecto es el producto final del proyecto MEET, iniciativa piloto trianual que ha impulsado la Unión Europea durante el periodo 2007-2013. El objetivo de este proyecto es mejorar la cooperación entre las áreas protegidas del Mediterráneo en el campo del turismo sostenible, elaborando una estrategia integrada para proponer un modelo de desarrollo ecoturístico en la región.

De hecho, como ha afirmado la Organización Mundial de Turismo, el ecoturismo es una tendencia en demanda ascendente, que requiere una mayor oferta de “viajes responsables y sostenibles” a áreas naturales, que aseguren la protección medioambiental, y cuyos beneficios reviertan en el bienestar de la población local. Asimismo, el Mediterráneo es una de las áreas más interesantes, desde el punto de vista global, en términos de ecoturismo potencial, tanto por la diversidad de paisajes y ecosistemas, como por sus características intrínsecas como mosaico único socio económico y cultural.

El proyecto MEET ha incidido en la diversificación de la oferta ecoturística promoviendo una racionalización y mejor distribución de los flujos turísticos, favoreciendo de este modo el desarrollo socioeconómico del área mediterránea. En este proyecto estratégico liderado por la organización italiana Federparchi, han participado, además de Italia, otros nueve países: Francia, Jordania, Líbano, Egipto, Malta, Chipre, Túnez, Grecia y España.

Inicialmente, en este acto celebrado a principios de julio en la UICN, se han seleccionado 18 áreas protegidas de seis países, que serán ofrecidas de septiembre a noviembre en una ronda de viajes de familiarización  para operadores turísticos internacionales de Estados Unidos, Canadá, Australia y Reino Unido.

Quedan pendientes de aprobación otros cuatro paquetes que incluyen seis áreas protegidas, cuya incorporación está prevista una vez realizadas las pruebas adicionales necesarias para su mejora cualitativa y la consecución de los criterios requeridos.

En concreto, los paquetes ecoturísticos ya seleccionados y que serán ofrecidos a partir de septiembre son los siguientes:

Líbano

“Mitos Libaneses, bosques & Aventura”. (Las Reservas de la Biosfera Jabal Moussa, Tannourine y Ehden)

La Reserva Jabal Moussa, declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 2009, y que cuenta con una extensión de 6500 hectáreas, está situada dentro del área Keserwan-Jbeil, entre los ríos de Nahr Ibrahim, al Norte y Nahr El Dahab, al Sur. Su altitud varía de 350 metros a 1700 en su punto más alto. Esta altura permite vislumbrar al oeste el abanico de sistemas ecológicos que refleja el mar Mediterráneo.

Estos sistemas representan ampliamente la región biogeográfica caracterizada por arbustos de hoja perenne esclerófila y bosques, dentro del entorno de los biomas mediterráneos. Una característica dominante de la Reserva de Biosfera es su mundo prístino de laderas verdes y empinadas que se elevan partiendo de un río escoltado con árboles aromáticos de sicomoro, hasta alcanzar las cumbres de rocas kársticas.

“Los Cedros hacia al mar: El antiguo parque de juegos fenicio”. (Las Reservas Naturales Tyre y Al Shouf)

La Reserva Natural de la Costa Tyre (TCNR), con un área de 380 hectáreas situada al sur de esta ciudad, supone la playa más extensa y bella del Líbano, caracterizada por su ecosistema costero ecológico marino y por ser un lugar importante de anidación de aves migratorias y tortugas marinas amenazadas.

La Reserva Natural Al-Shouf, la mayor de las reservas naturales de Líbano tiene un área de 50.000 hectáreas, que se extienden desde Dahr Al-Baidar en el Norte, hasta la montaña Niha, en el Sur, lo que supone el 5% de la extensión total del Líbano. Esta Reserva Natural de Al-Shouf está cubierta de bosques de roble en sus laderas nororientales, y de enebro y robles en sus laderas surorientales.

Sus mayores atractivos son sus tres magníficos bosques de cedros: Maasser Al-Shouf, Barouk y Ain Zhalta Bmohary, con árboles que alcanzan los 2.000 años. El tamaño de la Reserva Natural de Al-Shouf es idóneo para la conservación de los mamíferos de tamaño medio, como el lobo y el gato libanés selva, así como varias especies de flora y fauna de montaña.

Además del ecoturismo, se desarrollan varios programas importantes de investigación, desarrollo rural, educación y sensibilización ambiental. La relación entre el turismo y la protección de las áreas es cada vez más estrecha, estando interrelacionadas las iniciativas de conservación del patrimonio cultural y natural con la elaboración de paquetes turísticos que suponen no sólo una herramienta para la conservación, sino que también contribuyen a incrementar la calidad de vida y las oportunidades económicas de las comunidades locales. De hecho, las mujeres de la comunidad elaboran 70 diferentes productos lo que permite tanto preservar el patrimonio cultural como asegurar que los beneficios reviertan directamente en la comunidad.

Francia

“La desconocida Riviera francesa”. (Parque Natural de Port-Cros)

El Parque Nacional, creado en 1963, cuya parte terrestre ocupa una extensión de 25.787 hectáreas, y su parte marina, 123.900, constituye uno de los parques más antiguos de Francia, siendo el primer parque marino de Europa. Asimismo, Port Cros es un ejemplo de gestión medioambiental, que demuestra que la conservación y el turismo bien gestionados, no sólo pueden preservar y restaurar los ecosistemas, sino que los beneficios revierten en las comunidades locales.

“Escalada y gastronomía en Cévennes”. (Parque Nacional de Cévennes)

El Parque Nacional de Cévennes, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1985, se caracteriza tanto por el patrimonio cultural expresado en las tradiciones orales y escritas, y reflejado en las técnicas de elaboración de alimentos y de cultivo, como por su patrimonio natural, con unas 11.000 especies vegetales, y su diversificación de la fauna. Esta incluye 2.410 especies repartidas en 70 especies de mamíferos, 195 de aves, 18 de anfibios, 17 de reptiles, 23 de peces, y más de 2.000 especies de invertebrados, de los cuales 1.824 son insectos.

Grecia

“El corazón virgen de las islas griegas”. (Parque Regional marino del Norte de Karpathos, Saria y Astakidonision)

El Parque Marino regional del Norte de Karpathos Saria y Astakidonision, localizado en la isla de Karpathos, cuenta con una extensión de 34.600 hectáreas de tierra y mar al norte de Karpathos. Este peculiar y rico Parque Marino está clasificado como espacio Natura 2000. Se trata de un paraje único por su paleogeografía, cubre una variedad de hábitat y alberga especies raras y endémicas desde el punto de vista nacional y europeo. Asimismo, el mar circundante ha sido identificado como hábitat del mamífero marino más amenazado de Europa, la foca monje del Mediterráneo, Monachus monachus.

Finalmente, se trata de un lugar de relevancia para el desarrollo comunitario de la zona, enriquecido con el patrimonio cultural de los pueblos tradicionales de Olympos y Avlona.

“Creta de las montañas al mar: sendero de los dioses”. (Parque Nacional de Samaria)

El Parque Nacional de Samaria, Montañas Blancas, situado en Creta, cuenta con una extensión de 58.000 hectáreas. Esta reserva fue creada en 1999 y es una amalgama de diferentes tipos de paisajes: montañas, praderíos, zonas alpinas “desierto”, mesetas, barrancos, acantilados y costa. De hecho, ha sido reconocida en categorías diferentes, siendo designada Parque Nacional, Refugio de Vida Silvestre, Reserva de la Biosfera a través del Programa MAB de la UNESCO, Reserva Biogenética (CoE) y Área Importante para la Conservación de las Aves (IBA).

La zona central del Parque, Samaria Gorge, tiene otorgado el Diploma Europeo de Áreas Protegidas del Consejo de Europa. Asimismo, esta zona es especialmente rica en configuraciones geomorfológicas, diferentes tipos de ecosistemas, especies endémicas de fauna y flora. Finalmente, paralelamente a la preservación del patrimonio natural, se promueve la recuperación y desarrollo del patrimonio cultural reflejado en actividades tradicionales.

Jordania

“Senderos históricos” (Reserva de la Biosfera de Dana)

La Reserva de la Biosfera de Dana, establecida en 1993, es la mayor Reserva de la Biosfera de Jordania con un área que alcanza las 29.100 hectáreas. Igualmente, ha sido reconocida como modelo internacional que combina la conservación con el desarrollo socioeconómico, fruto del desarrollo del primer plan de manejo de áreas protegidas de Jordania, instituido en 1994 por la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza (RSCN). Son reseñables las cientos de especies singulares que alberga. En concreto,  216 especies diferentes de aves y 38 mamíferos, entre los que se pueden incluir el íbice de Nubia, Nubian Ibex, el lince euroasiático, hienas, y el zorro de Blanford.

En el ámbito del patrimonio cultural, la restauración del pueblo Otomano de Dana,  primer pueblo patrimonio de Jordania, se ha vinculado a programas socioeconómicos y actividades  ecoturísticas con el objetivo de lograr un desarrollo equilibrado de la zona.

“Descubrir la naturaleza”. (Reservas de la Biosfera Ajloun y Mujib)

 

La reserva forestal Ajloun se creó en 1987 para conservar un importante ecosistema formado de bosque de roble de hoja perenne. Sus árboles representan una parte significativa de la superficie forestal de Jordania, con un área de 1.300 hectáreas, y dan cobijo a una variada colección de especies vegetales y animales. En relación a la recuperación del patrimonio natural, destaca el programa de cría en cautividad, que se ha desarrollado desde 1988  con el objetivo de reintroducir localmente especies extintas de corzo.

La Reserva de la Biosfera Mujib, establecida en 1985, con una superficie de  21.200 hectáreas, bordea el Mar Muerto a una altura de menos de 416 metros bajo el nivel del mar, lo que la convierte en la reserva situada en el nivel más bajo de la tierra. Además de ser paso de las aves migratorias, como las cigüeñas blancas, al menos nueve especies de aves rapaces se reproducen en la Reserva de Mujib, incluyendo el búho chico, y el ratonero, o busardo moro. La Reserva de la Biosfera Mujib es también el hogar nacional del Íbice Nubio, una gran cabra montesa, símbolo del dios de la luna durante el reinado de la reina de Saba, que ha estado al borde de la extinción, y que hoy cuenta con 90 ejemplares, fruto del programa de cría en cautividad Ibex impulsado por la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza en 1989.

En el ámbito de recuperación del patrimonio cultural, los arqueólogos han identificado Wadi Mujib como lugar de asentamiento humano desde la Edad de Cobre (periodo del 4500 a 3200 a.C.). Posteriormente, durante el periodo bíblico, el río Mujib, que da nombre a la reserva,  sirvió como un importante límite geográfico y político entre los reinos de Moab y Amón, llegando a ser una concurrida zona comercial de sal y de aceite. Actualmente, depende de la agricultura para la subsistencia.

Italia

“La belleza desconocida de Italia Central”. (Reserva Natural de Monte Rufeno)

La Reserva Natural de Monte Rufeno, establecida en 1983, forma parte del sistema de áreas protegidas de Lazio y cubre aproximadamente 3.000 hectáreas en el municipio de Acquapendente, en la frontera entre la Toscana y Umbría. En ella se catalogan más de 1000 especies de plantas, más de 400 especies de hongos, y 39 especies de orquídeas. Asímismo, la  Reserva de Monte Rufeno cuenta con una comunidad animal rica y variada, destacan especies raras e importantes como la tortuga de agua dulce, el gato salvaje y el águila culebrera. En lo que se refiere a los vertebrados terrestres, alberga 122 especies: 11 de anfibios, 11 de reptiles, 67 de aves y 33 de mamíferos. Todo ello supone un alto grado de biodiversidad no sólo desde el punto de vista local, sino también nacional.

Las actividades destinadas a la rehabilitación del patrimonio cultural del área residen en la gestión de las antiguas masías restauradas -elementos importantes del paisaje-, la promoción del turismo sostenible y el desarrollo de actividades de educación ambiental y agricultura de bajo impacto ambiental. De hecho, la Reserva Natural de Monte Rufeno ha sido galardonada por la Federación Europarc con la Carta Europea de Turismo Sostenible en Áreas Protegidas (ECST) en 2012.

“Descubre la costa oeste virgen de Cerdeña”. (Área Marina Protegida de Sinis)

La península de Sinis y Mal di Ventre forman un Área Marina Protegida (AMP) creada en 1997, cuenta con 26.000 hectáreas, y se divide en tres zonas con diferentes niveles de protección. Estos niveles de protección se determinan de acuerdo con sus objetivos de: protección y valorización de la biodiversidad, educación ambiental, investigación científica y desarrollo sostenible de la zona. La importancia del Área protegida del Sinis radica en la  gran variedad de especies endémicas de plantas y animales que alberga. Se pueden destacar el alga  Posidonia oceanica, la lapa Patella ferruginea,  la Pinna nobilis, y otras en peligro de extinción como el mero Epinephelus marginatus.

Respecto al patrimonio cultural, la isla cuenta con Nuraghi (torres típicas de piedra prehistóricas), monumentos y tradiciones gastronómicas. Por su posición estratégica y su riqueza mineral, ha sido lugar de intercambios comerciales entre fenicios, cartagineses y romanos, con el consiguiente enriquecimiento cultural y la huella de sus yacimientos arqueológicos.

“Olivares antiguos y camino romano”. (Parque Regional Dune Costiere)

El Parque Natural Regional Dune Costiere, constituido en el 2006, tiene un área aproximado de 1.000 hectáreas que se extienden en el territorio de Fasano y Ostuni. Se trata de un paisaje natural espectacular y diverso que abarca desde la zona húmeda de la costa del Adriático con sus peculiares dunas, los ríos Piccolo y Morello, a los pequeños lagos en los que se pueden admirar especies de aves migratorias durante determinadas épocas del año. Destacan como atractivos de la flora los enebros, lentiscos, genistas, roca rosa, plantas aromáticas, y principalmente, los troncos de los olivos centenarios en la parte interior de la llanura.

España

“Paisaje Cultural natural inspirador de Dalí”. (Parques Naturales de Cap de Creus, Aiguamolls y Montgri)

España está representada en este catálogo con un paquete ecoturístico que engloba tres parques que han sido inspiradores a Salvador Dalí en su obra pictórica. De esta forma, se vincula el patrimonio natural al cultural a través de Salvador Dalí, figura de referencia desde el punto de vista internacional.

El Parque Natural del Cap de Creus, creado en 1998, es el punto más oriental de la Península Ibérica y el primer parque marítimo-terrestre de España. El parque se divide en dos partes: la tierra, con una superficie de 10.780 hectáreas, y la zona marina, con 3.064 hectáreas. Destaca un paisaje de enorme diversidad y belleza, con una configuración geológica única en el mundo, formada por el viento del Norte, o tramontana. De este modo, dólmenes y castillos, acantilados marinos y viñas dominan los valles y las colinas, mientras que en el mar, islotes y arrecifes ocultan coralinas espectaculares y una gran cantidad de especies marinas. De hecho,  hay catalogadas hasta un total de 800 plantas. Las especies botánicas más curiosas son la armeria Marina, Armeria ruscinonensis, el espantazorras,  Limonium tremolsii, y sobre todo, la Seseli farreñi, que es exclusiva del Cabo de Creus. Cerca del litoral crecen también otras especias como el perfumado romero o las populares flores de san Juan.

Los árboles más representativos son el pino carrasco, Pinus halepensis, el alcornoque Quercus suber, la encina y el roble pubescente, o Quercus humilis, entre otros.  Si bien, los arbustos son la vegetación con más predominio en todo el Cabo de Creus, algunos de los ejemplares más notables son el lentisco, Pistacia lentiscus, y el enebro, Juniperus oxycedrus.

En el parque encontramos un gran número de animales terrestres y acuáticos como el águila perdicera, el águila marcena, el halcón peregrino, diversas especies de gaviotas, el cuervo marino moñudo, Phalacrocorax aristotelis, el caracol Mastigophalus rangianus, especie endémica del Cabo de Creus, además de coleópteros y reptiles de todo tipo. En el fondo marino destacan el coral rojo Corallium rubrum, las gorgonas Paramuricea sp., y naturalmente, peces como la escorpena Scorpaena scrofa, el mero Epinephelus guaza y la oblada Oblada melanura. Finalmente, como patrimonio cultural, resalta el monasterio de Sant Pere de Rodes.

El Parque Nacional de Montgrí consta de tres partes diferenciadas: la Isla Medes, el macizo del Montgrí y la llanura aluvial llamada Baix Ter. En la parte marina, con un área de 2.037 hectáreas, se encuentra el pequeño archipiélago de las islas Medes, formado por siete islotes y arrecifes. Se trata de un área de valor biológico y ecológico y  lugar natural único debido a la variedad de ambientes y especies que se encuentran en un entorno de una gran belleza paisajística, a lo que se suma un patrimonio cultural sumamente interesante.

El archipiélago está situado apenas a una milla del macizo del Montgrí, una cresta bien definida que se levanta entre las dos llanuras aluviales. El aluvión sur se llama Baix Ter y cuenta con cultivos, acequias y pantanos.

El Parque Natural de los Aiguamolls del Empordà, segundo humedal más grande en la región de Cataluña, cuenta con una superficie de aproximadamente 4.730 hectáreas. Este Parque Natural está formado por un grupo de estanques, cercados y praderas que, inundadas por los ríos Muga y Fluvia, constituyen un hábitat privilegiado para la fauna, especialmente las aves acuáticas.

Se trata de un abanico de ecosistemas  interdependientes, en el que coexiste el mar, la tierra y los seres humanos. Este espacio natural, que llegó a estar en peligro debido al aumento de urbanizaciones, ha logrado desde 1983 su protección por petición popular.

Myriam de la Cavada – FUNCI

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