Una receta de alheña

Cuando se viaja por los oasis del sur del Magreb no es infrecuente encontrar bajo los palmerales cultivos de alfalfa y de henna, en español alheña. Con ella no solamente se tiñen las mujeres el cabello y las manos a modo decorativo y profiláctico, sino que también ciertos hombres se tiñen la barba. Si ya no es frecuente econtrar hombres con la barba de color rojo cobrizo en el norte de África, pero sí lo es aún en ciertos países del Golfo, mucho más tradicionalistas, como Yemen y Arabia Saudí. ¡Y eso que al parecer al Profeta le desagradaba sumamente el olor de esta planta!

Aquí va una receta para su correcto uso:

  • 100 gramos de alheña molida
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen
  • Unos granos de clavo de olor, machacados
  • Agua caliente

Preparación:

Se hace una pasta espesa que se aplica sobre el cuero cabelludo (proteger las manos con unos guantes de plástico), extendiéndola después sobre el cabello. Se deja actuar un mínimo de dos horas, en exposición al sol, o se utiliza el secador para fijar el color. Para los cabellos rubios o claros, se recomienda añadir a la preparación jugo de granada fresca o seca, con el objeto de oscurecerlos. Se obtiene hirviendo la granada durante un cuarto de hora.

Del libro Marruecos, tierra del sol poniente” Yolanda Guardione. Alianza Editorial.

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